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¡Comamos sandía porque tiene muchos beneficios!

La sandía, que gran y deliciosa fruta es. Ya sea que la compres en la feria o en la ruta camino a tus vacaciones siempre será una súper opción para toda la familia. 

La sandía tiene su origen en el desierto de Kalahari, en África, donde aún hoy en día crece de forma silvestre. Pero existen evidencias arqueológicas de que se cultivaba en Egipto 3 000 a.C., donde se expandió en las fértiles márgenes del río Nilo. Desde aquí, pasó a los países mediterráneos, Italia, Grecia o España.

5 propiedades y beneficios de esta veraniega fruta: la sandía

Hidrata

Es un alimento con gran contenido en agua, el 92% de su composición. Por eso puede comerse siempre y es una súper colación en días de calor. 

Previene de daños celulares

Esta fruta es rica en vitamina C, que es esencial para nuestro sistema inmunológico y, por tanto, protege nuestro cuerpo y nos ayuda a combatir, por ejemplo, los resfriados.

Ayuda en la cicatrización

El papel de la vitamina C es clave en la curación de heridas -tan comunes en los niños!- ya que es esencial para la formación de nuevo tejido conectivo. Las enzimas que participan en la formación de colágeno, es decir, el componente principal de la cicatrización de heridas, es ineficiente sin vitamina C. En resumen, la sandía participa en la curación de las heridas.

Mejora la salud ósea

La sandía contiene licopeno, muy importante para la salud ósea. El licopeno dietético, que está presente en algunos alimentos como la sandía o los tomates, ayuda a mantener los huesos más saludables.

Mejora la salud cardiovascular.

Según investigaciones de la American Journal of Hypertension, su consumo se correlaciona positivamente con la mejora de la función cardiovascular, ya que incrementa el flujo sanguíneo a través de la vasodilatación.

¡Wow! Ahora si que sobran razones para picar esta fruta y disfrutar. Conoce las ricas recetas que puedes hacer con ella.

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