Facebook Linkedin Instagram Youtube

¡Juegos con espejo para niños 6 a 12 meses! Conoce sus beneficios

Agosto 25, 2020

Estimular a un bebé a veces es más fácil de lo que uno piensa, utilizando elementos del hogar podemos hacer que el niño interactúe con su entorno y vaya desarrollándose. El espejo es uno de esos elementos muy útiles para estimular. 

Hay varios beneficios que pueden surgir del juego de un niño con este objeto, sentarlo frente a él, llamando su atención en el reflejo y conversándole puede ser una experiencia enriquecedora para el bebé. También se le puede dejar solo frente al espejo, para que pueda moverse con libertad y de a poco vaya reconociendo sus movimientos. 

4 Beneficios del juego con espejo en niños pequeños

  1. Favorece el reconocimiento de su imagen: los bebés ya alrededor de los 18 meses saben que el reflejo que ven es suyo, pero ponerlo delante de un espejo los meses anteriores potencia este proceso. 
  2. Desarrollo cognitivo: el juego con espejo ayuda a que el niño desarrolle la perspectiva y el procesamiento de información. Al reconocer sus movimientos logra una mayor precisión y coordinación en los movimientos y la relación que mantiene con distintos elementos. 
  3. Desarrollo motor: a medida que crece va relacionando los movimientos gruesos que hace con los que ve reflejados en espejo, por lo que ayuda a que se desarrollen los movimientos como sentarse, rodar, gatear y por ultimo cuando llega a pararse.
  4. Genera empatía: el mirarse en él, ver respuesta a sus gestos y sonrisas permite que el niño aprenda a sentir empatía por los demás, ya que reacciona a las emociones que conllevan los gestos faciales. 

Puedes dejar al niño solo frente al espejo o acompañándolo, para que de esta forma tú medies la interacción que tiene con él. El movimiento de brazos y piernas, los gestos faciales y las distintas distancias que tomemos de este objeto tan cotidiano permiten al niño descubrir su imagen y lo que compone el entorno. 

Introduciendo las letras y vocales con estas actividadesQué hacer si tu hijo no quiere comer papillas y solo quiere leche