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5 excelentes razones para cocinar con tus hijos

¡Educar a un niño para que le dé placer comer tanto un melón como un trozo de queque implica paciencia y persistencia!

Los niños necesitan estar expuestos a experiencias divertidas en relación con la comida para superar la ansiedad que les puede generar probar alimentos nuevos. Cocinar con tus hijos puede ayudar a fomentar esa confianza, y a ofrecer apetitosas experiencias sensoriales. Veamos 5 razones de por qué cocinar con ellos es una excelente idea.

¡Manos a la masa! 5 razones para cocinar con los más pequeños

  1. El uso de los sentidos. Si a tu hijo le cuesta probar alimentos nuevos, el hecho de explorarlos al cocinar usando otros sentidos, además del gusto, puede ser clave. Esto lo ayudará a crear asociaciones positivas con la comida. Trabajar la masa, enjuagar las verduras o trozar la lechuga implica tocar los alimentos y sentirse cómodos con la textura. Los sabores complejos que degustamos al comer provienen tanto de sensaciones del sabor producidas en la lengua como del aroma producidas en la nariz. .
  2. Aprender nuevas cosas en la cocina. Se pueden enseñar muchas cosas mientras se cocina. De hecho, cuando se sigue una receta con los niños, se descubren naturalmente conceptos matemáticos, como cálculos, mediciones y fracciones. Explicar cómo cambian los alimentos al estar expuestos al calor o cómo determinados alimentos pueden ayudar a que nuestro cuerpo esté sano significa una maravillosa lección de ciencias. Al cocinar con tu hijo, puede practicar nuevas palabras mientras describe el aspecto, la textura y el sabor de los alimentos. Seguir una receta de principio a fin ayuda a fomentar habilidades que permiten planificar y completar proyectos.
  3. Cocinar juntos es un traspaso de cultura familiar. La comida de la familia puede comenzar en la cocina mientras la preparan juntos. La preparación de comidas familiares es una oportunidad para celebrar tradiciones culturales pasando recetas de generación en generación. Cocinar juntos y priorizar la salud ante la conveniencia de la comida procesada son excelentes maneras de enseñar con el ejemplo y ayudar a sus hijos a aceptar una cultura de bienestar.
  4. La seguridad, ante todo. Enseña a tus hijos la importancia de la seguridad en la cocina mostrándoles cómo tomar de forma correcta los utensilios de cocina. Siempre supervisa a los niños cuando cocinan para asegurarte de que realicen tareas seguras y adecuadas para su edad. La mejor manera de cocinar sin peligro es conocer las habilidades de tu hijo y su etapa del desarrollo. Es posible que un niño de cuatro años, por ejemplo, no esté preparado para saltear verduras en una sartén caliente, pero puede tener las habilidades motoras finas para enjuagar frutas o trozar con la mano las hojas de la ensalada.
  5. Pide opiniones o sugerencias. Los niños se sienten más incluidos a la hora de comer cuando se les pide que participen en la preparación de la comida. Haz que la colaboración sea parte del menú familiar y permíteles que ayuden a hacer la lista de compras. Conversen sobre la manera en que las personas disfrutan los diferentes sabores y compartan sus preferencias. Permitir que los niños se “encarguen” de los detalles, por ejemplo, cómo poner la mesa.

¡Cocinar en familia hará que tengan los mejores recuerdos!

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