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Cómo manejar la ansiedad en los niños

Marzo 26, 2020

Es probable que estos días en casa todos están más ansiosos o preocupados. Si bien los niños no conocen ni ven todas las noticias, a las que tú como adulto estás expuesto, el cambio en la rutina sin duda puede ponerlos ansiosos. Pero, ¿qué es la ansiedad?

Estar ansioso significa sentirse preocupado, nervioso o temeroso. Y la verdad es que es una emoción útil en la vida real cuando la amenaza nos puede hacer daño. Todos experimentamos ansiedad a veces y puede incluso ser útil en determinados momentos. Por ejemplo, estar ansioso antes de hacer una prueba o entrevista o hablar en público puede servir como estímulo para prepararnos mejor para esas ocasiones.

¿Cómo funciona la ansiedad en los niños?

No muy diferente que en los adultos la verdad. A medida que los niños crecen, hay momentos en los que sienten miedo o perciben el peligro: la oscuridad, los monstruos o el miedo a caerse de la bicicleta son ejemplos que suponen las primeras experiencias de ansiedad. Para otros niños, estos sentimientos aparecen en situaciones sociales y de evaluación, como al hacer un examen, al conocer a otros niños o al ser objeto de una broma por parte de sus amigos.

Es completamente normal tener sentimientos de ansiedad en determinadas situaciones y a determinadas edades. Con el tiempo, la mayoría de niños aprende que los monstruos no existen, que los exámenes se aprueban estudiando y si se sacan una mala nota no pasa nada.

¿Qué puedes hacer para ayudar al niño con ansiedad?

Lo primero es no intentar evitar ese tema o ese evento que le gatilla la ansiedad, ya que solo contribuye a prolongarla. En lugar de es, ayúdalo a afrontarlo y felicítalo por cada intento aunque no sea del todo “exitoso”.

En segundo lugar, recuerda que los niños imitan todo. Es decir, si en tu casa existe mucha preocupación por la propagación del virus, en este caso, lo más seguro es que tu hijo también sentirá ansiedad. Por ello, es importante que controles y manejes tus propias reacciones ante situaciones que provocan angustia y ante la ansiedad que pueda manifestar tu hijo.

Puedes ayudar al niño con ansiedad a darse cuenta de que sus pensamientos están interfiriendo en su día a día, incentivarlo a formar ideas más racionales y objetivas que sustituyan los pensamientos negativos automáticos.

Te compartimos algunas ideas para que le ayudes a tu hijo a recuperar su equilibrio interior:

  1. Primero, mantén tú la calma ante lo que estás viviendo.
  2. Platica con él, hablando menos y escuchando más.
  3. Explícale lo que está sintiendo, sin censurar o minimizar lo que te platica.
  4. Después, ayúdale a canalizar eso que siente.
  5. Enséñale lo increíble que es vivir en el presente.
  6. Modifica su dieta de alimentos y de tecnología.
  7. .Ponle un ritmo, no rígido, de rutinas predecibles con énfasis en el sueño.
  8. Dale tiempo de calidad y de conexión.
  9. Ejercicio y actividad física.
  10. Incluye la diversión y entretención como parte de su vida.
  11. Ayúdale a descubrir su propia fortaleza y a enfrentar con valentía.
  12. No le des responsabilidades que no les tocan.
  13. Cuida lo que les dices y los miedos que les puedes estar sembrando sin querer.
  14. Enséñale a relajarse, respirar y hasta meditar en el “lugar de la relajación”.

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