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Alergia infantil de primavera: 7 consejos para proteger a tu hijo

Agosto 29, 2016

La primavera se acerca y esto resulta muchas veces ser un sinónimo de alergias. La época de las flores es la más pesada para esta enfermedad, tiene la capacidad de incomodar a cualquiera, hasta al niño más sano e inquieto.

¿Qué es la alergia?

Según un artículo de la Clínica Las Condes, “es una reacción desproporcionada del sistema inmunitario a una sustancia que es inofensiva para la mayoría de las personas”. Esto desencadena reacciones de forma inapropiada al provocar síntomas molestos y aveces fatales. El cuerpo produce anticuerpos contra el alérgeno y estos hacen que los mastocitos (unas células del cuerpo) liberen ciertos químicos, que ocasionan síntomas a nivel bronquial y nasal -como la picazón, el estornudo y la tos- y urticarias en la piel.

Principalmente, estas alergias deben su existencia a la inhalación de alérgenos durante la primavera. Pero también se cree que otro factor clave es la predisposición genética, ya que los hijos pueden heredarlo de sus padres. Es por esa razón que, si uno de los padres es muy alérgico, es recomendable realizar un test.

Pero si no le hago un test, ¿cómo puedo saber si mi hijo es alérgico a algo?

Existen síntomas comunes que ayudan a que los padres se den cuenta de que algo está pasando en el cuerpo de sus hijos. Entre ellos están los estornudos, la congestión nasal, la irritabilidad en los ojos, labios secos y picazón en distintas partes del cuerpo.

¿Cuáles son las más comunes? Las más usuales en niños son las siguientes:

1. A los alimentos: pueden ser las primeras alergias que aparecen en bebés, a partir de los seis meses, que es la edad en que empiezan a comer otras cosas. Tanto en niños como bebés, pueden ser a la leche de vaca (no hay que confundirla con la intolerancia a la lactosa; la alergia es a las proteínas de la leche de vaca), al huevo, maní y pescado.

2. Polen: especialmente del plátano oriental, el alerce, pastos, álamo y malezas.

3. Picadura de insectos: sobre todo de abejas.

4. Polvo.

5. Animales domésticos: al pelo de gatos y perros, normalmente.

¿Cuál es el cuidado que necesitan? ¿Cómo proteger a nuestros hijos?

Revisa algunos consejos para que la prevención, el alivio de síntomas y la reducción del uso de medicamentos sean efectivos:

– Limitar -en lo posible- las actividades al aire libre en las tardes, pues a esa hora los niveles de polen aumentan.

– Mantener las ventanas cerradas cuando haya mucho viento, ya que el polen puede entrar.

– Ducharlos luego de las actividades fuera de la casa, para así eliminar los residuos de polen en el cuerpo y pelo.

– Evitar secar ropa al aire libre en las tardes.

– Evitar que el niño permanezca en los jardines y pasto mucho tiempo.

– Tomar la experiencia personal como padre y tener siempre en mente los antecedentes familiares, ya que ayuda al diagnóstico.

– Cuando es más crónica, lo mejor es ir al doctor para que diga cuál es la dosis óptima de remedios que debe tomar el niño, para evitar complicaciones futuras.

Las alergias son muy frecuentes en los pequeños, por lo que será importante hacer todo lo que esté en nuestras manos para prevenir sus efectos. Algunas de las recomendaciones anteriores podrían ser de gran ayuda para lograr una apropiada prevención y control de sus síntomas.

Alergias alimentarias

Somos conscientes de que son un motivo de preocupación para nuestros padres y que se debe tener especial cuidado. Nos encargamos de prestar especial atención a niños que estén cursando un cuadro de alergia alimentaria. Elaborando un panel de necesidades especiales con fotografía, nombre completo del niño, listado de alimentos excluidos y copia de su certificado médico. La finalidad es mantener informados y actualizados a nuestros equipos. Así evitamos transgresiones alimentarias, lo cual es reforzado durante la entrega del servicio. Identificando la alimentación especial, incluyendo un rotulo distintivo para quien deba alimentarse en base a esta necesidad.

La recomendación del MINSAL, es incluir alimentos alergénicos en el periodo comprendido entre los 6 a 10 meses. Sin embargo, tenemos la precaución de no realizar la entrega de estos alimentos antes de que se haya realizado en casa en compañía de sus padres.

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