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La importancia de la lactancia materna

Agosto 26, 2016

Frecuentemente, se entiende el acto de amamantar como un asunto privado, cuya correcta implementación debería quedar ajena al espacio público. Sin embargo, muchas veces esto pasa porque se desconoce la importancia de mantener una lactancia fluida y sin interrupciones, de manera que tanto el bienestar de la madre como el de su hijo se ven frecuentemente limitados. Es por eso que a continuación encontrarás algunos puntos que te ayudarán a comprender las implicancias que tiene la lactancia materna tanto para el desarrollo del bebé, como para la vida de la madre.

La primera fuente de nutrición

Muchos reemplazos para la leche materna aparecen día a día en el mercado, para diferentes bolsillos y necesidades. Sin embargo, se está muy lejos de lograr reproducir una sustancia que realmente se le iguale. La leche materna está compuesta de proteínas primordiales para el crecimiento, e hidratos de carbono que serán la principal fuente de energía del bebé. Además, la leche materna posee grasas esenciales que ayudan a recubrir las células nerviosas, para evitar enfermedades como el síndrome de Parkinson prematuro y la esclerosis múltiple, sin mencionar que éstas contribuyen enormemente al mejor funcionamiento del sistema digestivo.

Es fundamental considerar que la cantidad de vitaminas que posea la leche materna dependerá de cómo han sido los hábitos de la madre durante el periodo de embarazo, parto y lactancia. Si estos fueron apropiados, al amamantamiento nutrirá al bebe con vitamina A, K, E, D y vitaminas hidrosolubles como la B, B6, ácido fólico y ácido ascórbico, que previenen enfermedades metabólicas.

Todos estos son componentes sin los que no podría haber un correcto crecimiento en el niño, ya que fortalecen su sistema inmunológico -vital para su protección ante infecciones-, aseguran el desarrollo del sistema neurológico, favoreciendo el progreso normal de la inteligencia y las habilidades sociales, y cerciora que sus huesos estén fuertes y estructuralmente sanos.

Fundamental en el vínculo y apego

La lactancia no sólo es una forma de nutrir a un bebé sino que también es una compleja y completa forma de comunicación que determina enormemente el futuro psicológico del niño.

El proceso de amamantar dura entre 6 y 12 meses aproximadamente, tiempo en que el vínculo entre madre e hijo vive su etapa más álgida. Dichos meses no deben ser subestimados, gracias a que en este tiempo, el bebe desarrollará un patrón de apego que determinará la forma en que se comporta con la madre y, eventualmente, con todo su medio social. Estas conductas pueden ser seguras, evitativas o ansiosas, por lo que aprender a reconocerlas y moldearlas ayudará a una mejor adaptación del niño como adulto en el futuro.

Son 3 los elementos que exige la lactancia hacia la cuidadora son hambre, cariño y calor. Para que el vínculo de apego sea exitoso, es vital que ante la necesidad manifestada por el niño la madre responda de forma gratificante para satisfacerla, lo que le dará confianza al bebé de que su protectora es consistente en sus cuidados. Es por esto que amamantar debe ser un momento íntimo, llevado a cabo de acuerdo a los tiempos que exija tanto la madre como el bebé, evitando interrupciones y malos momentos que puedan afectar directamente la experiencia completa de ambos.

Beneficios para la madre

No solo la lactancia beneficia al bebé, sino que también a la madre. Amamantar puede reducir el peso negativo que se acumula durante los meses pre parto, y prevenir ciertos tipos de cáncer como el de mamas, útero y ovarios.

La mayor ventaja para la madre es que durante este proceso puede tomar responsabilidad de la nutrición de su hijo o hija, y del desarrollo de la conexión que tendrán ambos de por vida, gracias a la seguridad, confianza y cariño que solo mediante una lactancia segura se puede proporcionar.

Apoyar la lactancia materna es tarea de todos, ya sea respetando los espacios y tiempos que ésta requiere, o participando activamente de ella. Por eso, resulta necesaria la existencia de salas y horarios de lactancia, en lugares de trabajo y universidades, con el fin de garantizar a toda madre el derecho a amamantar libremente a su hijo y, a la vez, cumplir con sus quehaceres cotidianos. Debido a lo anterior, en jardines infantiles Vitamina contamos con salas de lactancia para facilitar su entrega, además de dar la opción de que la madre entregue su leche materna a nuestras manipuladoras de alimentos, quienes tienen el cuidado necesario para manipularla y entregarla en condiciones óptimas al hijo. Es importante, por lo tanto, tener en consideración la vital importancia que este acto tiene para la sociedad en su generalidad, incentivando la creación de las condiciones necesarias para amamantar con plena tranquilidad y a consciencia.

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